Escuela
Normal Superior del Estado de México. Licenciatura en educación secundaria con especialidad en español. Alumno: Dioney José González Rojas.
Observación
y práctica docente II.
Reporte
de lectura 4.
Levinson, Bradley A.
(2000), "Conflicto y colectividad: un reporte desde la secundaria",
en Justa Espeleta y Alfredo Furlan (comp.), en La gestión pedagógica
de la escuela, México, Correo de la UNESCO (Educación y cultura para el
nuevo milenio), pp. 202-213.
Esta lectura me pareció
muy interesante, ya que, nos da un panorama general de lo que puede pasar en la
escuela secundaria cuando el docente construye equipos de trabajo que sirvan
como fuente de adquisición del conocimiento, es decir, según los maestros, la conformación
de grupos escolares permanentes facilita el registro de calificaciones y la gestión
de trámites exigidos por la burocracia educativa centralizada esto con el fin
de que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea de una manera favorable y
eficiente, no obstante, esta permanencia en el mismo grupo va adquiriendo un
significado y una importancia que van mucho más allá de esa razón institucional
lo que puede generarnos un conocimiento eficiente del tema que se está tratando
y así dar una perspectiva diferente al trabajo en equipo. El inicial recurso
administrativo se vuelve clave en la organización escolar de la secundaria
porque el trabajo en equipo ofrece a que todos los estudiantes aporten información
para el logro de su aprendizaje y su conocimiento así como también al logro de
sus metas y objetivos.
La heterogeneidad de los
grupos sirve para que alumnos de distintas clases sociales y lugares de origen
se vayan conociendo y adaptando unos a otros, esto con el fin de que no haya distinción
de razas ni mucho menos que dejen fuera del grupo a aquellos alumnos que no
cuentan con las herramientas necesarias para poder socializar mejor con sus
compañeros, esto quiere decir que siempre que haya un equipo todos sus
integrantes se deben apoyar sin que hagan a un lado a los demás. Otro aspecto
muy importante de esta lectura es el comportamiento de los alumnos en los
distintos grados de educación secundaria, es decir, los profesores generalmente
explican este fenómeno de una manera: los muchachos de primer grado llegan
asustados, sumisos, quieren quedar bien con los maestros, pero cuando estos entran a segundo, se
sienten dueños de la escuela, se la pasan echando desastre, se van de pinta, no
entran a clases con frecuencia, todavía no temen perder su certificado de
secundaria, y los maestros dicen que los de segundo son los más inquietos
debido a los cambios físicos que llegan con la pubertad, pero ya cuando pasan a
tercer grado los alumnos son ya más responsables y más aplicados en su trabajo,
advierten el peligro de una posible reprobación definitiva que no les permita
salir limpios de la escuela y ya piensan más en su futuro que en estar haciendo
desastre.
A manera de conclusión,
un aspecto clave para lograr el desarrollo del trabajo en equipo es que los
maestros no se basen solo en la calificación de pruebas, lo cual atenta contra
el trabajo colectivo del grupo que se puede poner en juego, sino que haya una evaluación
formativa en la que los alumnos puedan expresar el desarrollo de sus trabajos
pero que no se caiga en la tradición de evaluar con exámenes, porque esto no
permite la expresión verdadera de las capacidades, habilidades y competencias
de los alumnos y si el docente los limita a los exámenes entonces no se estará logrando
una educación de calidad.
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